martes, 4 de octubre de 2011

medio ambiente y salud

La limpieza del medio ambiente es esencial para la salud y el bienestar. Sin embargo, las interacciones entre el medio ambiente y la salud humana son muy complejas y difíciles de evaluar, lo que hace especialmente útil el uso del principio de precaución. Los efectos sobre la salud mejor conocidos son los relacionados con la contaminación del aire, la mala calidad del agua y las condiciones higiénicas insuficientes. Los efectos sobre la salud de los productos químicos peligrosos se conocen mucho menos. El ruido va ganando importancia como problema para el medio ambiente y la salud. El cambio climático, la disminución del ozono estratósferico, la pérdida de biodiversidad y la degradación de los suelos pueden afectar también a la salud humana.
En Europa, las principales motivos de preocupación para la salud relacionados con el medio ambiente se refieren a la contaminación del aire exterior e interior, la mala calidad del agua, las condiciones higiénicas insuficientes y los productos químicos peligrosos. Entre los efectos en la salud relacionados con estos factores se incluyen las enfermedades respiratorias y cardiovasculares, el cáncer, el asma y las alergias, así como los trastornos reproductivos y del desarrollo neurológico.
Los peligros principales para la salud humana derivados de la contaminación del aireson las partículas y el ozono troposférico. El programa comunitario Aire puro para Europa calculó que se producían un total de 348 000 muertes prematuras al año a causa de las partículas finas (PM2,5). Con un nivel de exposición tal, la esperanza de vida media se reduce en un año, aproximadamente.
El Libro Verde de la UE sobre la exposición al ruidoen indica que en torno al 20 % de la población de la UE sufre unos niveles de ruido que los expertos sanitarios consideran inaceptables, es decir, que pueden causar molestias, alteraciones del sueño y efectos nocivos en la salud.
El transporte, en especial en las áreas urbanas, es uno de los elementos que más contribuyen a la exposición humana a la contaminación atmosférica y al ruido.
Los efectos sobre la salud de los productos químicos se conocen mucho menos. Cada vez es mayor la preocupación que suscitan los efectos de la exposición a mezclas de productos químicos en niveles bajos y durante periodos prolongados a lo largo de nuestra vida, en particular, durante la primera infancia y el embarazo.
Los productos químicos persistentes con efectos a largo plazo, como los policlorobifenilos (PCBen), los clorofluorocarbonos (CFC) y los productos que se utilizan en estructuras de larga duración, como los materiales de construcción, pueden entrañar riesgos incluso después de haber dejado gradualmente de producirse.
Muchos de los contaminantes de los que se sabe que afectan a la salud humana se están sometiendo gradualmente a control regulador. En todo caso, hay cuestiones emergentes sobre las que no se conocen bien aún las vías de propagación en el medio ambiente y los efectos sobre la salud. Como ejemplos pueden citarse los campos electromagnéticos (CEM), los fármacos en el medio ambiente y algunas enfermedades infecciosas (cuya propagación puede estar influida por el cambio climático) Debe fomentarse el desarrollo de sistemas de "alerta temprana" para acortar el tiempo entre la detección de un posible peligro y la acción o intervención política.
La salud humana ha estado siempre amenazada por peligros naturales como las tormentas, las inundaciones, los incendios, los corrimientos de tierra y las sequías. Las consecuencias de tales peligros están empeorando a causa de la falta de preparación y de las acciones humanas como la deforestación, el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad.

sustractos energeticos

SUSTRACTOS ENERGETICOS.

El abastecimiento de energía acontece cuando hay una demanda del músculo en contracción y la energía del alimento que no viene totalmente preparado para su utilización, ya que pasará por un proceso de degradación a través de la digestión y posteriormente serán almacenados en formas más compactas. Los carbohidratos, que son quebrados en moléculas de glucosa, serán almacenados en el músculo e hígado en forma de glucógeno, la grasa es degradada en ácido graso y glicerol así como almacenadas en forma de triglicéridos, y los depósitos de proteínas se encuentran bajo la forma de aminoácidos.
    El sustrato energético utilizado durante el ejercicio dependerá del tipo, intensidad y duración de la actividad física. Dependiendo de la modalidad deportiva en cuestión básicamente a estos tres sistemas de abastecimiento de energía estarán actuando para el desempeño del individuo: ATP-CP; Sistema anaerobio - Sistema aerobio.
    • Cuando el individuo pasa de uno práctica de reposo y da inicio al ejercicio, el primer sistema de abastecimiento inmediato de energía es activado para suministrar energía rápida al músculo en actividad a la Sistema ATP-CP. La actividad puede durar segundos como pruebas de corta duración y alta intensidad, como carreras de 100 metros, pruebas de natación de 25 metros, levantamiento de pesas, o remates en el fútbol.
    • Esta energía es proporcionada por los fosfatos de alta energía (ATP y CP) almacenados dentro del músculos específicos en actividad, por lo tanto su liberación acontece más rápidamente. El ATP es la principal fuente de energía para todos los procesos del organismo, sin embargo esta fuente de energía es limitada y debe ser continuamente ser reciclada dentro de la célula.
    • Esta resíntesis acontece a partir de los nutrientes y del compuesto creatina fosfato (CP). Los stocks de creatina fosfato son resintetizados por el músculo a partir de tres aminoácidos: glicina, arginina y metionina (s-adenosil metionina). Puede ser encontrada tanto en la forma libre como l-creatina o fosforilada denominada fosfocreatina.

    Continuando con el ejercicio

    A medida que el ejercicio continúa, la vía glicolítica (liberación de energía a partir de los carbohidratos) es activada y existen dos prácticas para la degradación de la glucosa en el organismo:
    La primera es la descomposición de glucosa a dos moléculas de ácido pirúvico y este es convertido en ácido láctico. Estas reacciones envuelven traspasos de energía que no necesitan de oxígeno, denominadas anaerobias. Ocurren durante los ejercicios de alta intensidad (Intensidad de ejercicio por encima de 75% de Vo2 max), y promedio de duración (algunos minutos) como luchas, musculación, resistencia localizada y de velocidad.

    De forma práctica el conocimiento de la intensidad del ejercicio será referenciada por la frecuencia cardiaca durante la sesión de entrenamiento. Por ejemplo, una clase de aeróbicos en el gimnasio puede ser de alta intensidad para un alumno y baja para otro mejor acondicionado; y en el caso de intensidades altas, el principal sustrato utilizado será el carbohidrato por la gran liberación de glucosa durante la actividad. El tiempo de ejercicio será limitado por la oferta de glucógeno disponible, y en este caso, la suplementación con carbohidratos durante el ejercicio es benéfica pudiendo prolongar el tiempo de actividad.

    Si el individuo mantiene la intensidad del ejercicio moderada o baja con una frecuencia cardiaca por debajo del umbral (donde la demanda de ácido láctico es pequeña), el ácido pirúvico es convertido en un componente llamado Acetil Coa, que entrará en el ciclo de Krebs, iniciando el sistema de abastecimiento de energía aerobia, como en actividades de resistencia, maratones, ciclismo, caminadas y natación. En este momento, la grasas también contribuirá a las necesidades energéticas del músculo. El ácido graso libre entra en la célula muscular sufrirá una transformación enzimática llamada ß oxidación, y transformado en Acetil Coa, que entrará en el ciclo de Krebs. Este proceso es denominado lipólisis.
    Los depósitos de glucógeno hepático y muscular son capaces de suministrar sólo 1.200 a 2.000 cal de energía, mientras la grasa almacenada en las fibras musculares y células de grasa pueden suministrar cerca de 70.000 a 75.000 cal. Por lo tanto, cuando ocurre la utilización de ácidos grasos, el tiempo de actividad tiende a ser prolongado. Proporcionalmente, habrá mayor utilización de la grasa, sin embargo, el carbohidrato es necesario para dar inicio al ciclo.
    • Los ejercicios aeróbicos, además de los beneficios cardiovasculares, potencian la capacidad del músculo en utilizar la grasa como sustrato energético, siendo una forma de preservar el glucógeno muscular.
    • La ingesta de grasas no estimula el músculo a utilizar los ácidos grasos libres. Los factores estimulantes para la lipólisis son el ejercicio, la presencia de oxígeno y un alto nivel de catabolismo de los carbohidratos.
    • Los carbohidratos y grasas serán los combustibles preferenciales; sin embargo, las proteínas (formadas por aminoácidos), son transformadas en los intermediarios del metabolismo como piruvato o Acetyl Coa para entrar en el proceso de abastecimiento de energía.
    La energía total proveniente de este metabolismo proteico puede variar de 5% a 10%. En casos de déficit de carbohidratos, la demanda de proteína para atender las necesidades del músculo aumenta. Sin embargo, se sabe que durante actividad hay un rompimiento de las fibras musculares provocada por la contracción, habiendo como consecuencia la necesidad del aumento del consumo de proteínas en la dieta para recuperación de la integridad muscular.

    sustractos

    Sustrato

    En bioquímica, un sustrato es una molécula sobre la que actúa una enzima
    Las enzimas catalizan reacciones químicas que involucran al sustrato o los sustratos. El sustrato se une al sitio activo de la enzima, y se forma un complejo enzima-sustrato. El sustrato por acción de la enzima es transformado en producto y es liberado del sitio activo, quedando libre para recibir otro sustrato.
    La ecuación general es la siguiente:
    E + S ⇌ ES → EP ⇌ E + P
    donde E = enzima, S = sustrato(s), P = producto(s) Nótese que sólo el paso del medio es irreversible.
    Mediante el incremento de la concentración de sustrato, la velocidad de la reacción aumentará debido al aumento de la probabilidad de formación de complejos enzima-sustrato. Esto ocurrirá hasta que no haya más enzimas disponibles para la formación de complejos enzima-sustrato, lo que corresponde a un punto en que la velocidad ya no aumenta. Las enzimas constituyen el factor limitante

    analisis, propuesta de reglamentos y medidas de higiene, seguridad y conservacion de las areas deportivas.

    ESTUDIO DE LAS INSTALACIONES DEPORTIVAS.
    Las instalaciones deportivas de la ENP9 están muy bien porque nos brindan las herramientas necesarias para empezar a construir una vida deportiva, y mas que nada una vida saludable sin pretextos del tiempo porque la pista para correr esta siempre disponible para que la puedas utilizar en algún rato que tengas libre  al igual que el área de multicanchas.
    La ENP9 nos ayuda a interesarnos en el deporte y acabar con él ocio que la gran mayoría de nosotros tenemos por no haber practicado nunca algún deporte. Por eso la prepa 9 es la mejor opción para administrar tu tiempo y empezar a modificar tu vida de pereza.

    REGLAMENTO DE CONSERVACION Y MANTENIMIENTO.
    -No tirar basura en las instalaciones deportivas.
    -No dejar ningún objeto en la pista de carreras.
    -No rayar ningún espacio de las instalaciones.
    -No rasgar o romper los objetos de tela como los costales de gimnasia.
    -No quedarse con ningún objeto de deporte propiedad de la escuela.
    -No colgarse de las canastas de basquetbol o de alguna estructura.
    -No trepar las protecciones de las instalaciones.

    MEDIDAS DE HIGIENE Y SEGURIDAD.
    -No usar anillos, pulseras, collares, etc. durante alguna actividad.  
    -Usar productos de aseo personal antes de cada actividad como desodorante, talco, etc.
    -Tener una excelente higiene personal.
    -En caso de infecciones cutáneas contagiosas decirle al profesor para que permita el uso de protectores.
    -En la alberca está prohibido usar ropa interior solamente traje de baño, googles, gorra y sandalias.
    -No enjuagar u olvidar ropa interior en las regaderas.
    -No se permiten juegos bruscos.
    -No correr en pasillos, regaderas o alberca.
    -No comer por lo menos 2 horas antes de ingresar a la alberca.
    -No ingresar con alimentos al gimnasio o a la alberca.
    -Concentrar en un solo lugar las pertenencias.
    -Ir al baño antes de ingresar a la alberca.
    -No llevar recipientes de vidrio.
    -Recortar y limpiar las uñas antes de realizar alguna actividad.
    -Usar tenis y ropa deportiva para poder ingresar al gimnasio.

    lunes, 3 de octubre de 2011

    Carnes:
    Las carnes rojas se consideran el principal aporte de hierro, proteinas, creatina, zinc, fósforo y vitaminas como B12, tiamina, riboflavinas y niacina.
    Sin embargo no está recomendado su ingesta habitual ya que numerosos estudios relacionan su consumo habitual con varios tipos de cáncer diferentes.
    Se estima que aquellos que no comen esta carne tienen un 40% menos de probabilidades de desarrollar cáncer.
    También se la relaciona con aumentos del colesterol y problemas de corazón. Teniendo un 30% menos de posibilidades de desarrollar estos problemas aquellos que no la consumen.
    Además otros estudios la relacionan con perdida de masa ósea, diabetes, hipertensión y artritis.
    Cantidad semanal recomendada de carne (blanca / roja): 3, 4 raciones.
    Pescados:
    Los pescados azules proporcionan unas proteinas de mayor valor nutritivo que las de la carne.
    Además tienen un 5% de grasas insaturadas. Estas grasas son justo aquellas que necesita el cuerpo humano.
    De ellas se deriva el omega3 que redunda en reducir los riesgos de infarto de miocárdio.
    Además aportan yodo, fósforo, hierro, magnesio, calcio y vitaminas A, D y B12.
    Se recomienda consumir este tipo de pescados dos veces por semana. Para evitar contaminantes del mar en el pescado que comes son mejores aquellas especies que se alimentan de placton y no de otros peces. Por ejemplo la sardina, la caballa o la anchoa.
    Los pescados blancos son similares a los azules en cuanto a valor nutritivo pero presentando únicamente un 2% de grasas.
    Cantidad semanal recomendada: 4, 5 raciones.
    Legumbres:
    Son ricas en proteinas de tipo vegetal, necesarias para mantener una alimentación correcta.
    Aportan Hidratos de carbono, proteinas, Hierro, Calcio, Magnesio y Fósforo. También vitaminas A, B1 y C.
    Contienen fibra y tienen bajo índice glucémico.
    Según estudios su ingesta ayuda a evitar el cáncer de cólon.
    Cantidad semanal recomendada: 2, 3 raciones.
    Vegetales – Verduras:
    Es posible mantener una dieta completa y saludable únicamente comiendo verduras. Con aportes de proteinas, vitaminas, grasas, etc. Además los vegetarianos tienen menos probabilidades de tener problemas de corazón o diferentes tipos de cánceres.
    Cantidad semanal recomendada: 2 piezas al día (contando la fruta deben ser 5 piezas al día)
    Frutas:
    Recomendables para obtener vitaminas, fibras y otros nutrientes.
    Cantidad semanal recomendada: 3 piezas al día (contando la verdura deben ser 5 piezas al día)
    Los alimentos se agrupan por su composición nutricional, cantidad de proteínas, lípidos (grasas), hidratos de carbono o agua que contiene un alimento.
    Los alimentos que están dentro de cada Grupo son equivalentes e intercambiándolos, permitirán que nuestra dieta sea, sobre todo, variada.
    Grupos de alimentos
    • Cereales, derivados y legumbres.
    • Lácteos y derivados.
    • Verduras, hortalizas y frutas.
    • Carnes, pescados, huevos y grasas.
    • Frutos secos, azúcares, dulces y bebidas azucaradas.
    Cereales y derivados
    • Compuestos principalmente por hidratos de carbono (también llamados glúcidos).
    • Destaca su aporte en vitaminas del grupo B y en fibra, sobre todo, si los cereales son integrales.
    • Juntos con las verduras y hortalizas son la base de nuestra alimentación.
    • Se recomienda su consumo en el desayuno, comida y la cena, siendo también una buena alternativa para la merienda y almuerzos en los más pequeños y adolescentes.
    Legumbres
    Muy útiles por su alto aporte y bajo contenido en grasa. Por su interesante aporte en fibra, se recomienda su consumo 2-3 veces por semana.
    Bien combinados, son valiosa alternativa en la realización de menús vegerarianos como sustitutos de la carne (por su contenidos en proteínas y hierro).

    Bienestar. Hábitos de vida saludable. Hábitos de vida saludable I. Propiedades de los alimentos y características por grupos
    Verduras y Hortalizas
    •  Las hortalizas, según el Código Alimentario Español (CAE) son cualquier planta que se puede utilizar como alimento, ya sea en crudo, o cocinado.
    •  Las verduras, son las hortalizas en las que sus partes comestibles son sus órganos verdes (hojas, tallos, inflorescencia).
    • Tienen en común su gran contenido en agua y por lo tanto su bajísimo aporte en grasa. A destacar también su importante contenido en fibra, vitaminas (sobre todo vitaminas A, B y C), minerales y sustancias antioxidantes.
    • Las podemos consumir crudas y cocidas. Se venden frescas, en lata, en frasco, congeladas y secas, lo que las hace muy asequibles. Recuerda cocinarlas por poco tiempo y añadirlas al agua cuando está hirviendo, así, conservan más su color, sabor, y contenido en vitaminas y minerales. Las podemos consumir en una amplia variedad de texturas: en sopas, cremas, ensaladas, como primer plato o complemento de un plato principal, en zumos y  a todas horas.
    Frutas
    • Fuente excelente de vitaminas, fibra y agua. Contienen además una cantidad variable, y por lo general no alarmante, de azúcar.
    • Junto con las verduras, nos aportan la mayor parte de sustancias antioxidantes de nuestra dieta mediterránea.
    • Culturalmente las consumimos al final de las comidas y son muy útiles en ese momento para facilitar la asimilación de muchos de los nutrientes. Son también una muy buena alternativa en el desayuno, almuerzo y merienda. Pueden consumirse como ingredientes tanto en ensaladas como en platos principales, participando en un sinfín de recetas tan apetitosas como saludables.
    • Numerosos estudios de investigación evidencian el posible papel protector del consumo de frutas y verduras en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares (ECV) y algunos tipos de cáncer. Estas dos patologías (ECV y cáncer) son las principales causas de mortalidad en los países desarrollados. Entre los dos grupos, se recomiendan consumir 5 raciones al día.
    Frutos secos
    • Destaca su alto aporte en grasa y energía. Son una buena fuente de calcio, fósforo, cobre, vitamina E y fibra.
    • Contienen sobre todo grasa insaturada (las que ayudan a bajar el colesterol en sangre) y el contenido en grasa saturada es mínimo. Son una buena alternativa a las proteinas de origen vegetal.
    • Se pueden consumir de múltiples maneras, en salsas, guisos, postres, dan un toque especial en ensaladas y, además, son un magnífico complemento nutricional.
    Lácteos y derivados
    • Los lácteos aportan nutrientes de alto valor biológico. Son la fuente principal de calcio. También contienen importantes cantidades de vitaminas A,D,B12, y de otros minerales como el fósforo. Su composición es muy variable dependiendo del tipo de lácteo. Los más comunes son leche, yogures y quesos.
    • La grasa de la leche tiene un alto contenido en grasa saturada, pudiendo ser un inconveniendte cuando el consumo global es elevado. Afortunadamente gracias a la industria, que permite modificar el contenido en grasa de los lácteos, los podemos incluir en nuestra alimentación diariamente en las proporciones recomendadas como semidesnatados y desnatados, sustituyendo la grasa láctea por otrso tipos de grasa más cardiosaludables como el ácido olecio o los ácidos grasos omega-3. Otra opción en el mercado actual son las leches fermentadas con esteroles vegetales, como Danacol (Danone).
    • Si combinamos los lácteos (yogur, leche o quesos) con las legumbres, obtendremos proteínas de alto valor biológico y por lo tanto, podríamos sustituir a la carne, en caso de seguir una dieta vegerariana.
    • El consumo de lácteos es válido a todas horas. Principalmente en desayunos, almuerzos, meriendas y postres. Además podemos realizar múltiples recetas con ellos, tales como salsas, ensaladas y postres.
    Carnes, pescados y huevos
    Los alimentos de este grupo aportan sobre todo, proteínas fácilmente asimilables. Contienen hierro y vitaminas del grupo B (B12, B2 y niacina).
    Este grupo de alimentos contiene además de proteinas, cantidades elevadas de grasa (grasa saturada y colesterol) cuyo consumo se asocia a enfermedades cardiovasculares.
    Por tener un perfil graso diferente y que merece consideración, vamos a subdividir este grupo en: carnes y derivados, pescados y huevos.
    Carnes y derivados
    Es conveniente que las carnes y derivados formen parte de la dieta.
    Se recomienda un consumo moderado, alternándose con otras fuentes proteicas, menos grasas (pescados, legumbres, tofu, huevos).
    Un consumo excesivo de carnes y sus derivados (charcutería) aumenta el riesgo cardiovascular, por los aportes de ácidos grasos saturados, colesterol y sodio.
    Se recomienda controlar el consumo de carnes rojas y vísceras, así como de embutidos en general (chorizo, salchichón, paté, sobrasada. etc.). El conejo y las aves pueden consumirse de forma regular (excepto el pato). Es adecuado quitarle la piel del pollo y la grasa visible de las carnes justo antes de cocinarlas.
    Pescados
    El contenido en proteínas es similar a las carnes pero el aporte de grasa es mucho menor (pescado blanco menor al 5% y pescado azul del 10% o superior.)
    Son ricas en vitaminas A y D presentes en la grasa. Tienen menos hierro que las carnes. Son ricos en ciertos minerales como el yodo, fósforo y potasio.
    Recuerda que si están conservados (en lata o en salazón) el contenido de sal es mucho mayor. Los mariscos contienen poca grasa y mayor cantidad de colesterol sobre todo en las cabezas. Los cefalópodos (pulpos, calamar y sepia) contienen cantidades despreciables de grasa y son una fuente proteica importante. Ideales para completar platos de pastas, legumbres o ensaladas.
    Huevos
    Existen grandes diferencias entre la clara y la yema del huevo. La clara contiene proteinas de alto valor biológico y la yema es rica en lípidos (ácidos grasos esenciales, grasas saturadas y colesterol) y por lo tanto, es la responsable del aporte calórico el huevo (unas 80 kcal por un huevo de 70 gramos). El huevo contiene además, hierro, vitaminas del grupo B y vitaminas liposolubles A y E.
    Las variedades de cocción y consumo son infinitas. Se consideran las proteinas de mejor calidad y encima, con un coste muy bajo. El consumo de huevos debe limitarse a 2 o 3 yemas a la semana, en caso de patología cardiovascular.
    Grasas
    Este grupo de alimento incluye los aceites vegetales y otro tipo de grasas como la margarina, la mantequilla y el sebo, este último cada vez más en desuso para la cocción de los alimentos.
    Estas grasas tienen características muy diferentes. Mientras los aceites vegetales (sobre todo el aceite de oliva y semillas), contienen ácidos grasos con beneficios claros para la salud (grasas monoinsaturadas), las otras grasas más sólidas tienen efectos negativos sobre el perfil lipídico, favoreciendo el desarrollo de la enfermedad cardiovascular.
    Este tipo de grasas se utilizan en la elaboración de alimentos preparados (congelados) y/o en la bollería industrial.
    Azúcares, dulces y bebidas azucaradas
    Los dulces y las bebidas azucaradas aportan una elevada cantidad de energía (procedente de los azúcares) y no aportan nutriente esencial alguno, pudiendo favorecer el desarrollo de obesidad o caries dental. Además, el consumo de estos alimentos, puede desplazar la ingesta de otros alimentos más nutritios y por lo tanto, más interesantes para nuestro organismo.
    La bollería y pastelería industrial, contiene cantidades importantes de grasas y azúcares.
    Servicio de Prevención Mancomunado de MAPFRE

    alimentos